En vivo hoy, sin lista de espera
Casa Gabriela carga con el trabajo invisible de tu hogar: la agenda de las dos casas, los pendientes, el súper, el presupuesto y la coordinación con tu equipo. Tú le hablas desde la app; tu equipo le contesta por voz desde su propio teléfono, con un enlace que tú le mandas.
Sin tarjeta · Sin lista de espera · Lista en menos de cinco minutos
Los asistentes «inteligentes» le hablan a focos, bocinas y termostatos. Tu casa no funciona con aparatos: funciona con gente. La familia repartida en más de una casa, y quienes cocinan, cuidan a los niños, manejan y ayudan con la limpieza. Casa Gabriela coordina a esas personas. Por eso funciona en cualquier hogar, hoy, sin comprar nada.
Una línea de voz sin trámites para tu equipo. Le mandas un enlace por WhatsApp, lo abre en su propio teléfono y desde ahí le habla por voz. Nada que bajar de la tienda, ninguna cuenta que crear, ninguna contraseña que recordar.
Una voz que antes no tenían. Avisa que se acabó el aceite, que llegó tarde o que surgió un pendiente, y queda registrado, no perdido en mil chats sueltos. La asistente intermedia con respeto para los dos lados: nunca da órdenes ni vigila a nadie.
Habla como se habla en casa. En español, para familias en Latinoamérica y latinas en Estados Unidos. Entiende cómo funciona de verdad un hogar con personal de servicio.
Lo único que usas es el teléfono que ya tienes. Ni bocinas, ni hubs, ni focos «inteligentes», ni un técnico que venga a instalar. Nada que se quede sin pila ni que tengas que volver a configurar.
Como un pulpo: una sola cabeza que piensa y un brazo para cada cosa. La familia, la comida, los eventos, las visitas, la salud y más, conectados entre sí. Esta es tu pantalla Cerebro, tal cual se ve en la app.
Tu cocinera te avisa por voz que se acabó el aceite; la niñera confirma la hora del doctor. Todo le llega a la asistente en notas de voz, sin cuenta ni contraseña de su lado, y a ti, ya ordenado.
Las citas del médico de los abuelos, las de los bebés, la junta de la escuela, lo de la casa de la tía cruzando el jardín. Un calendario compartido entre la familia y ambos hogares, por fin en un solo lugar.
Listas del súper compartidas y una despensa que avisa qué se está acabando antes de que falte. Y pedidos a domicilio de las tiendas que tu familia ya usa.
Lo que se gasta aquí y lo que se gasta allá, en un solo lugar. Sabes en qué se va el mes sin perseguir recibos ni efectivo que nadie sabe a dónde fue.
La tía del otro lado del jardín, con su propia empleada y sus propias citas, cabe sin problema. Las agendas, las tareas y el presupuesto se ven entre ambos hogares, no en una sola libreta.
La toma, el pañal, la siesta, la cita del pediatra: se lo dices por voz con las manos ocupadas y queda anotado en su lugar. Sin escribir, sin buscar la app correcta, sin despertar a nadie.
No quería otra app que administrar. Ya tengo suficiente que administrar. Quería que mi hogar, las dos casas, toda la familia y todos los que nos ayudan a sostenerlo, por fin se ayudara a cargarse solo, en nada más que los teléfonos que ya tenemos.
Gabriela Cruz es terapeuta, fundadora y mamá de dos bebés que todavía no cumplen dos años. Vive lo que viven millones de familias latinoamericanas: tres generaciones repartidas en más de una casa. Los abuelos, los papás, los dos bebés, y la tía que vive en la casa de junto, cruzando el jardín, con sus propias citas médicas, sus propias comidas y su propia empleada. Todo sostenido cada día por las personas que ayudan a que funcione: quien cocina, quien cuida a los niños, quien maneja, quienes ayudan con la limpieza. Personas que son parte de la familia, y que viven en WhatsApp.
Probó todas las apps. Ninguna entendía su casa. Los calendarios pedían escribir. Las apps «familiares» pensaban en dos papás y nadie más: no había lugar para Carmen, mucho menos para la tía del otro lado del jardín. Los asistentes «inteligentes» hablaban con aparatos, no con personas.
Así que construyó la que sí entiende. Casa Gabriela coordina todo el hogar por voz, un cerebro central con muchos tentáculos: la comunicación con las empleadas, la agenda, las tareas del día, las listas del súper y la despensa, el presupuesto de la casa entre ambos hogares, y los pedidos a domicilio de las tiendas que ya usan.
Todo sin más aparato que el teléfono que ya traes en la mano. Porque no conectamos dispositivos: conectamos a las personas que hacen tu hogar.
Tu correo y una contraseña. Sin lista de espera, sin comprar nada.
Por voz: quién vive contigo, quién es parte de tu equipo en las dos casas, qué te gusta y qué te estresa.
Le mandas un enlace a cada persona, o le muestras su código en tu pantalla. Lo abre en su teléfono y desde ahí le habla por voz. Sin cuenta, sin contraseña, sin tienda de apps.
Ella coordina entre las dos casas los cientos de pendientes que antes vivían solo en tu cabeza. Tú decides nada más lo que de verdad importa.
Casa Gabriela es una IA que coordina el hogar latinoamericano por voz: la familia, las personas que ayudan a sostenerlo y hasta más de una casa. Reúne la agenda, las tareas del día, las listas del súper, la despensa, el presupuesto y los pedidos a domicilio en un solo lugar. Funciona en nada más que tu teléfono, en español, sin instalar aparatos en la casa.
No. Tú le mandas un enlace, por WhatsApp o mostrándole su código en tu pantalla, lo abre en su propio teléfono y desde ahí le habla a la asistente con mensajes de voz. No pasa por la App Store ni por Google Play, no crea ninguna cuenta y no inventa ninguna contraseña: ese enlace, una sola vez, es todo. Si quiere, lo deja en su pantalla de inicio como cualquier otra app. Solo la señora de la casa usa la app completa.
No. La asistente es un puente respetuoso entre tú y tu equipo: traduce lo que se necesita, da seguimiento y avisa, sin dar órdenes en tu nombre. Le da a tu personal una voz para avisar y coordinar. Nunca es una herramienta de vigilancia.
No. Casa Gabriela funciona únicamente con el teléfono que ya tienes. No hay hardware que comprar, ni hubs, ni focos inteligentes, ni nada que instalar en la casa. Por eso funciona en cualquier hogar desde el primer día: conecta a las personas, no a los dispositivos.
Sí. Casa Gabriela está hecha justo para el hogar extendido y multigeneracional: varias generaciones repartidas entre dos o más casas, cada una con su propia agenda, sus comidas, su presupuesto y su propio equipo. Conecta ambos hogares en una sola vista de agenda, tareas y presupuesto.
Sí. Casa Gabriela es nativa en español y culturalmente fluida para América Latina y los latinos en Estados Unidos, y está en vivo hoy. Te registras gratis, sin tarjeta y sin lista de espera, y empiezas a hablar con tu asistente en menos de cinco minutos.
Crea tu cuenta gratis, cuéntale tu casa por voz y hoy mismo le mandas el enlace a tu equipo. Nada que instalar, nada que comprar, nadie en lista de espera.
Sin tarjeta · Sin lista de espera · Lista en menos de cinco minutos